La idea
Creamos un stand inteligente, adaptable y con memoria.
Modular en esencia, coherente en cada versión. Fue un sistema diseñado para ajustarse al espacio, la ciudad, el formato. Pero siempre con un mensaje claro: Convergint no improvisa. Convergint proyecta.



El mismo stand podía ser grande o compacto, formal o experiencial, según la feria. Pero en todos los casos, debía cumplir con tres funciones esenciales: exhibir software, ofrecer espacios privados y representar a la marca con sobriedad y contundencia.



La ejecución
Nada quedó al azar. Cada componente del sistema fue pensado para durar, adaptarse y viajar bien.
- Diseñamos una estructura modular capaz de transformarse entre las versiones de GSX (Dallas, Orlando, New Orleans) e ISS West (Las Vegas).
- Usamos materiales livianos pero resistentes: tela mesh translúcida, cajas de luz sin cableado visible, letras volumétricas y headers suspendidos que sumaban presencia sin esfuerzo.
- Coordinamos bodegaje y mantenimiento entre montajes, asegurando que cada ensamblaje pareciera siempre el primero.
- Adaptamos el diseño a las necesidades específicas de Convergint: desde salas privadas con privacidad real, hasta zonas de demo limpias, funcionales y sin distracciones.



Resultados
- Un contrato firmado por tres años, con siete montajes asegurados.
- Ahorros logísticos tangibles gracias a la reutilización del sistema y al control de calidad continuo.
- Un cliente que dejó de preocuparse por “el próximo montaje” y empezó a enfocarse en sus objetivos de negocio.




